El beneficio de la homogeneización es bien conocido dentro de la industria de alimentos ya que provee un producto más estable, con una mayor vida en góndola y permite reducir el uso de aditivos ayudando al productor a optimizar la composición de sus productos.

La homogeneización es el proceso que consiste en reducir y estandarizar el tamaño de partículas en un fluido como en el caso de jugos, bebidas, sabores y salsas, bajo condiciones de presiones extremas, rozamiento, turbulencia, aceleración e impacto para lograr hacerlos más estables y conferirles mejor textura y sabor. Este efecto es logrado al forzar el producto a través de válvulas especiales a muy alta presión.

Los productos líquidos poseen con una amplia gama de tamaños de partículas, suspendidas o dispersas, que al ser procesados por estos homogeneizadores de alta presión, permiten obtener partículas homogéneas que pueden ir desde 0,4 a 1 micrón dependiendo de la aplicación.

Nuestra experiencia en aplicaciones para alimentos le permitirá obtener soporte técnico en las siguientes áreas: 

• Grasas animaless
• Concentrados y pulpas de frutas
• Budines y flanes
• Aromas
• Gelatinas
• Purés
• Alimentos para bebés
• Goma Arábica
• Salsas
• Pasta de Avellana/ Castaña
• Miel
• Leche de soja
• Chocolate
• Ketchup
• Jarabes
• Vegetales
• Margarina
• Jugo de Tomate
• Productos para pastelería
• Pasta de Carne
• Concentrado / Pasta de Tomate
• Postres • Alimento para mascotas
• Productos de Tomate
• Huevos
• Emulsiones
• Pasta de pescado
• Jugos de Fruta
• Sabores